jueves, 19 de julio de 2012

Porque escribí

Entre otras cosas, escribo para que no suceda lo que temo; para que lo que me hiere no sea; para alejar al Malo (cf. Kafka). Se ha dicho que el poeta es el gran terapeuta. En este sentido, el quehacer poético implicaría exorcizar, conjurar y, además, reparar. Escribir un poema es reparar la herida fundamental, la desgarradura. Porque todos estamos heridos.
A. P

lunes, 9 de julio de 2012

"Hay momentos para recitar poesías y hay momentos para boxear".
Roberto Bolaño. Los detectives salvajes. ANAGRAMA, pag 26.